jueves, 12 de octubre de 2017

Mea culpa





...porque hablo demasiado
...porque grito
...porque pago con los niños los errores de otros

 En definitiva, porque cuando algo no va bien y me siento como una olla express a punto de explotar, son los niños los que suben un punto de calor al fuego...

 Mea culpa.

 Nada es como debería, salvo mis hijos. Son los únicos que hacen lo que tienen que hacer como niños, y además siempre felices, siempre alegres. 

 El resto son bombas de relojería exigiendo contínua dedicación para no saltar por los aires: el colegio y sus mil instrucciones y requisitos, la casa y la compra, la plancha, la limpieza, el trabajo y su estrés, la pareja y las discusiones. La ausencia de pausas y de válvulas de escape, los médicos que ver, las llamadas que hacer, la familia y amigos con problemas de verdad, de los de preocuparse. El dentista, las vacunas, la reunión a la que no llegamos, la operación pañal, el bus que llega tarde..

 La teoría me la sé. Organizarse, priorizar...soy perfectamente capaz de hacerlo. Pero no soy yo la única que decide. Cada persona tiene una forma de organizarse y priorizar, suya particular, inflexible porque es LA manera, no hay más. Y siempre vamos a ella, a Nuestra manera; los pactos duran lo que duran las buenas intenciones. Y el malestar se cronifica, y el cansancio lleva al enfado, la paciencia se muda a otro país y ya no reconoces en esa persona iracunda y con un punto de amargura que eres a la mujer feliz que fuiste. Mucho menos a la madre que quieres ser. A la que tus hijos merecen.

 A quien reconoces, cada días más, es a tu propia madre

 Y no es que perdones, no hay nada que perdonar, hace mucho tiempo que olvidaste y que el amor se impuso, pero sí comprendes. Comprendes con mayúsculas. Entiendes, aclaras el misterio. Resulta que en la relación entre padres e hijos influyen muchísimas cosas además de esos padres y esos hijos. Resulta que un requisito básico para ser buen padre es ser feliz. Querer a tus hijos no basta. La paciencia no basta, la dedicación no es suficiente. Para ser una buena madre es imprescindible ser una mujer feliz. 

 En realidad lo tengo fácil porque sé cómo hacerlo. Sé lo que necesito para ser feliz de nuevo. Siempre fui más de autocrítica que de crítica, así que aquí está mi propósito para el nuevo curso. Os lo entrego en piedra y todo para que hagais de Moisés custodio, y también de Pepito Grillo porque al contrario que en el Testamento son planes para mi y no para vosotros. Tampoco son diez y lo más importante, son pasos. No mandamientos, pasos. Para realizar de uno en uno y no alcanzar sin haber afianzado el anterior. No hay calendario, solo una meta: ser la madre que quiero ser, o acercarme lo más posible. En definitiva, cambiar. Yo. La única variable de mi realidad en la que puedo incidir. Pequeños cambios. O grandes, según se mire. Para mi son grandes, por mi carácter. Pero estoy decidida y en los días que llevo practicando noto que todo va mejor, eso me anima. Son cosas tan sencillas como:

 -Hablar poco. 
He descubierto que la meta "no gritar", que es la que persigo, la consigo sólo si hablo menos. 

 -Emplear el mismo tono de voz que en el trabajo. 
El tono profesional, amable, pausado y absolutamente ortopédico en casa, porque no es el mío natural, es el bueno para los niños. Si soy capaz de emplearlo trabajando tropecientas horas seguidas con absoluta naturalidad, tengo que ser capaz de llevarlo a casa, por narices.

 -No rosmar.
Me encanta esta palabra gallega porque me define. No protestar por lo bajo, no hablar sola cagándome en todo, no evitar la confrontación a base de soltar basura por lo bajo en la habitación de al lado. Esta claro que no me ayuda. Mejor decir lo que sea a quien sea aplicando los puntos uno y dos. 

 -Cuando estoy al límite, hacer concesiones.
Mejor dar chocolate que soltar un grito, mejor devolver el juguete que tener un día de morros con el padre. Cuando estoy calmada, educar. Mis hijos son niños, no el enemigo, y estos días me lo están demostrando devolviendo el juguete, diciéndome que más chocolate hoy no...me los como.

 -Y, en general, cuando estoy al límite, mantener un perfil bajo. 
Para todo, para la vida doméstica, laboral...para todo. Cada uno es como es, yo soy de esas personas que necesitan tiempo para sí mismas, para estar solas. Es muy difícil si además trabajas de comercial y compartes tu vida con una pareja y dos niños. Encima se suele malinterpretar por parte de quienes te rodean, si ellos no sienten esa necesidad (los niños, desde luego, no la sienten). Una manera de hacerlo es manteniendo un perfil bajo de vez en cuando, estando pero sin estar...No es perfecto en absoluto, pero ayuda.

 En este proceso estoy ahora, bajando las revoluciones en general, hablando menos, riñendo menos, interactuando menos con todo y con todos. En mi es algo antinatural porque soy expansiva y charlatana, pero seguro que encontraré la manera de relacionarme mejor con los rorros sin dejar de ser yo misma. 

 Y si teneis algún truco personal para que las cosas fluyan bien en casa contadme, por favor. Esta fase introspectiva es la idónea para escucharos a los que caminais en mis mismos zapatos.


lunes, 4 de septiembre de 2017

El duelo por una muerte inesperada

  


 Permitidme que escriba hoy una entrada menos jocosa de lo habitual...a veces me ocurre. Y mira que soy de las de sacarle punta a todo, punta humorística se entiende, pero hay temas en los que es harto difícil hacerlo. O imposible. Mejor dicho, es posible pero está feo, no apetece y ...no procede. La muerte es uno de esos temas. Y la muerte inesperada de un ser querido mucho más. Si ese ser querido es un hijo, entonces el humor está totalmente fuera de lugar.

domingo, 3 de septiembre de 2017

¿Por qué lo llaman "operación pañal" cuando quieren decir "operación colegio"?

  


 Haced la prueba: poned en google "operación pañal"...y alucinad: cientos y cientos de blogs, revistas para padres, incluso pediatras hablando sobre lo mismo, con mantras más o menos repetidos. La lactancia materna y la operación pañal son los temas estrella en la crianza. Aquí os dejo una entrada sobre el tema del bloguero Un papá en prácticas que me ha gustado bastante. Hoy toca hablar del pañal, del descontrol de esfínteres que hay que llevar a cabo entre los dos y tres años, aproximadamente, y del comienzo del cole.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Un bolso de madre...


  En un bolsillo exterior, pequeño y plano, guardas los cromos de los Super Wings con los que un amigo entretuvo un día a tus rorros y que te apropiaste, y un kleenex arrugado, no se sabe bien si limpio o a medio usar. Además llevas también una lámina de minipegatinas que te dieron en el médico hace tiempo, y a la que ya casi no le quedan.
  
 En otro bolsillo, este con cremallera, los auriculares del móvil ¡siempre a mano! y una galletita empaquetada de las que dan en los bares con el café. Las guardas para engatusar a tus retoños cuando pinten bastos (rabietas, volver a casa, bajarse del columpio, soltar un juguete...) lo mismo que los cromos de los Super Wings y que las pegatinas. También guardas aquí cualquier envoltorio hecho un gurruño, resto orgánico (del tipo manzana masticada o intento de merienda que no triunfó) envuelto en un pañuelo, o toallita usada que recalaron allí en ausencia de una papelera cercana. Y que allí se quedarán una laaarga temporada con gran probabilidad.

jueves, 24 de agosto de 2017

Cumpleaños feliz




 Se calza solito, se viste solito con ayuda, y me echa del baño cuando se sienta en el trono. 
  
 Me pregunta "¿cómo se llama?" ante la imagen de cualquier animal. Le gustan mucho, como a mi.

 También le gustan mucho los números y contar cosas, y al Rubio igual, esta afición a la aritmética elemental sí que no me la explico, será cosa del papá...

miércoles, 23 de agosto de 2017

Crónicas de una enferma crónica, episodio II: vivir con migraña.


 Hoy quiero hablaros otra vez de mi tortura favorita: la migraña. Como seguramente sabeis se trata de un tipo de dolor de cabeza severo, de naturaleza pulsátil, que comienza afectando a un lado de la cabeza, generalmente una sien para acabar, si no se trata, en un estallido de dolor y naúseas que revuelve el cuerpoentero. Si no se trata ooo...si no responde al tratamiento, que todo puede ser, o si confundimos la migraña con otro tipo de dolor de cabeza y nos tomamos un paracetamol, que también, o si lo hacemos todo fetén pero nos obligamos a mantenernos activos enmedio de un entorno hostil para un migrañoso, que suele ocurrir, porque no siempre podemos tumbarnos a oscuras cuando sabemos que la cosa no va bien...

domingo, 20 de agosto de 2017

Vacaciones, vacaciones



¡Henos aquí! ¡Henos, de Pravia! Ya estamos de vuelta en casita tras unos días de vacaciones y dos mil kilómetros en el cuerpo, ¡ole y ole!. Volvemos cansados, desconectados de la rutina, rojos como cangrejos digoo con colorcillo, un montón de kilos de más y un montón de pasta de menos. Y con unas cuantas experiencias acumuladas en la memoria. Lo normal de las vacaciones, vamos. 

sábado, 29 de julio de 2017

Adults only: elegir un hotel sin niños



 ¡Ya tenemos las vacaciones reservadas!. Estoy que exploto: tras un sinfín de peripecias intentando encajar lo inencajable (una semana de vacaciones nivel sultanes para cuatro personas en Agosto, y con presupuesto ajustadillo), por fin puedo decir que encontré la solución ideal a precio de medio riñón, y no de riñón y medio como es habitual este mes. Moraleja: jamás, repito, jamás, te vayas de vacaciones en Agosto, si puedes evitarlo. Nosotros no podíamos, así que estoy feliz por encontrar un precio razonable sin renunciar a las vacaciones que busco.

miércoles, 26 de julio de 2017

Desaparecida en combate


   Que no, que nooo, que no estoy desaparecida en combate. Sigo aquí: entre maricosas y pitopótamos, entre márgenes y descubiertos, entre la ventana que no cierra y la ducha rota, el parque de los páfaros y la playa, los préstamos y los seguros de vida, el súper y el pato wc...
  

jueves, 15 de junio de 2017

La lactancia materna



 Recientemente hemos vivido la feliz noticia de un nuevo nacimiento. Tras un examen de control, ya en la recta final del embarazo, la que iba a suponer una más en las ene-mil revisiones rutinarias a las que se someten las embarazadas en las últimas semanas, se convirtió en un ingreso y en el parto del chiquitín. Así, ¡a lo loco! sin bolsa de maternidad y lo que es peor ¡sin cargar el móvil! Un despropósito vaya, pero un despropósito muy feliz.
  

domingo, 4 de junio de 2017

La gallinita del Moreno




 ¿Ondestá la gallina? Mami, ¿la gallina? Ame la gallina, mamá- pide el Moreno estos días insistentemente, encantado con una gallinita de trapo procedente de una granja heredada de sus primos. Tenemos la granja y un montón de animalitos, todos de tela, pero a mi mayor le interesa solo la gallinita. Juega a que pone huevos, sospechosamente parecidos a piedras y la lanza por los aires de continuo en un vano intento por que vuele, como cualquier pájaro, o más bien como cualquier juguete que cae en sus manos. De hecho buscar la dichosa gallina es el deporte principal últimamente en Estacasa, junto con localizar playeros y calzoncillos limpios (la operación pañal es lo que tiene).

 Total que esta mañana para el paseo no consigo que dejen a los animalitos en casa y bajan el Rubio con un caballito y el Moreno, ¡como no!, con la gallina. Y entre lanzamientos salvajes de la susodicha tobogán abajo y columpio arriba, escucho como mi Moreno se apresta a salvarla a grito pelao, de los peligros que él mismo le provoca:

 -¡Voy a descatate! ¡No te muevas, "Chicaleta"!- Y ya, para el descojone general mío y de los demás papás del parque, se oye de pronto el inconfundible grito de guerra de cualquier mozo de la edad del Moreno: "¡no hay nada impocible... pada la patulla canina!!" Y así siguió, encantado de la vida, estresando a la pobre gallinita en lanzamientos cada vez más inverosímiles que la dejaban a merced de peligrosos "rescates".  Cuando no la rescataba Chase, la rescataba Marshall... o Ravel... y así toda la mañana.

 Se desveló el misterio: la gallina es "Chicaleta". ¡Acabáramos!

lunes, 29 de mayo de 2017

39 y medio de fiebre


¡Lástima que lo único que tuvimos en común fue la pose!


 La cabeza ardiendo, los pies helados, lo llevo en brazos hasta la cama de mi dormitorio mientras apoya su mejilla en mi hombro dejándose caer totalmente, como un saco de patatas. ¡El, que normalmente no aguanta ni un segundo amarrado a nada...!

viernes, 26 de mayo de 2017

Mis vecinos se quejan del ruido




 Una tarde, hace ya tiempo, subió la vecina de abajo a decirnos que el ruído que hacían los nenes con el correpasillos era muy molesto. El papá lo relegó a la parte alta de un armario, de dónde no ha vuelto a salir.

sábado, 20 de mayo de 2017

Vivo cantando III: menos mal...¡que nos queda Portugal!



 Señores sí, lo confieso: me flipa Eurovisión. Va por rachas, pero incluso en sus años de horas bajas nunca dejó de interesarme y pocas fueron las veces que me lo perdí. Recuerdo los tiempos del "iunaited kindom, ten points-guaiominí, di puá" con cariño peroo... sin nostalgia. Porque de un tiempo a esta parte el evento eurovisivo me interesa y divierte cada vez más, y disfruto las canciones desde que empiezan a salir por los internetes, allá por Febrero más o menos. Me veo los vídeos oficiales y leo todo lo del festival: polémicas por plagio, por designaciones de representantes cuestionadas, por mamoneíllos entre países, y me desespero con las apuestas que nunca dan como ganador a mi candidato. Que lo vivo a tope, vaya.

jueves, 18 de mayo de 2017

Criar hijos: ¿un deporte de riesgo?

  

 Llevo un tiempo pelín desaparecida porque atravieso una etapa de cansancio crónico, no sé yo... será la famosa astenia primaveral. Confieso que en los escasos ratos de descanso, la "hora feliz" paternal que transcurre entre que acuestas a tus hijos y te empiltras tú mismo, mi ánimo se inclinaba hacía el ebook o las series de HBO en vena, más que por el blog. Pero acontecimientos recientes hacen que necesite volver a la tecla, para exorcizar mis miedos más terribles, o intentarlo al menos.